Cómo un golpe seco. Así se sintió. Un golpe seco, en la nuca. De los que te dejan un zumbido en los oídos, atinas a decir "Aaaaaah" pero en realidad el dolor no lo sentís, es más la impresión, la noción de que fue grave, que podés estar lastimado... Aflojas, te aflojas todo. Y tú mente se pone en blanco, no entendés mucho. Solo un ¿Por que? ¿Por que no me fui, no me corrí, no hice algo diferente? ¿Me lo merecía? Se que me va a doler mucho mañana, o en un rato...
Así mismo.
En mi pecho colisionaron el amor, la esperanza y las ilusiones que sembraste y ahora, ahora hay un agujero negro que se come todo, me come a mi... Viene a hacer una residencia por un tiempito, me avisó, apenas sentí que estaba ahí.
Mis tripas me reclaman el intento de comer un pequeño sandwich anoche, se enojan, elevan su temperatura y no paran de moverse, parece que hierven. Y le mandan la señal a mi cabeza de que por ahí, está todo mal. Entonces está me castiga, comienza a doler, me duele entre los ojos, arriba de la nariz y me dificulta ver.
Mi estómago me advierte con náuseas matutinas que el tampoco piensa laburar...
Y yo me quedo quieta... Respiro, despacito, para no arruinarlo más.
Me empiezo a hablar... Me reto, me digo que me pasa porque el amor no es así, no es fácil, nadie quiere hacerme feliz. Quizá no lo merezca, o capaz mi otra mitad era tan autodestructiva, como yo, y ya se mató.
Que deje de ser tan inocente, y tan terca, que capaz, la vida iba para el lado donde iban todos...
Siempre dije que ninguna desilusión me iba a reducir a un ser incapaz de brindar calor, amor, contención. Hoy siento que no fue mi voluntad. Se me impuso, mi ser completo dijo hasta acá... Mi psique se cansó, se tomó el palo, mi mente y mi capacidad de comprender lo que pasa a mi alrededor ahora son un puré, aguado... Entonces paso a dolerme el cuerpo, a sudarme las manos... Instintivamente me quedo acostada, algo primitivo que me habita me susurra que mejor me cuide, me proteja, me quede ahí. Mi cuerpo no está para sentir nada más...
Sin permiso las lágrimas se escapan, y son felices, estallan en mi rostro y dejan su cadáver en mi remera, y yo me siento vacía, totalmente, no me inmutó. Muero acá
Lo inevitable no responde al vade-retro
jueves, 6 de abril de 2017
viernes, 31 de marzo de 2017
Hay muchas fotos a las cuales les guardo una especie de estima. Esta es una, se encuentra en el podio.
Es el reflejo de mi fuerza, esa que brilla en el peor de los momentos...
Me habían destruido de punta a punta. Había echo de mi un estropajo, algo descartable, me habían despojado de mi humanidad reduciéndome a objeto, un puto objeto animado. Un objeto, al cual llamaban cuando las cosas se tornaban apenas grises, solo para destruirme un poco más, para depositar sus demonios, efectuar una descarga de la podredumbre de su alma, de su esencia, de su moral. Hasta que puse alto. Me pare erguida y me dije a mi misma "-No me merezco esto"... Me bañé y me puse toda esa ropa la cual siempre me decía que no podía usar. "Que me iban a llenar de bardeadas, que no busque" me pinté, y en especial me pinté la jeta de rojo, así relucían mis dientes cuando mi sonrisa estallara en mi cara.
Me miro, hizo un gesto de desagrado y le sonríe. Le tire el primer disparo... Le dije que me lleve a pasear, a donde sea. Lo convencí y esta foto me la saco el. Hace casi un año...
Estaba hecha mierda. ¿Sabes cuanto dolor puedo ver yo ahí? De verdad, estaba destruida. Había reemplazado la sangre por lágrimas, y me iba con cada rechazo, con cada vez que me trataba como una tontita que tenía que entender que el amor (¿Amor?) No nos daba de comer. Que era (soy) una pendeja, que la vida no era así de fácil. Que no podías hacer lo que querías bien, lamentablemente había que conformarse con hacerlo por izquierda.
Me dió un lugar que obviamente me saco, cuando le movieron dos o tres billetes. Y lloré, llore un montón. Grité, me pase noches sin dormir preguntándole ¿Por que? Si yo no lo busque, yo no moví un dedo para estar ahí, pero sin embargo ahí me encontraba, llorando, pidiendo "por favor, no me lastimes"
Meses pase sin comer, me metía la comida a la boca y peleaba unos cuantos minutos hasta conseguir tragar un bocado. No quería ir a ningún lado sino tenía que ver con estar con el. No tenía energía, no me concentraba, me descuide. Muchas veces trate de levantarme, me cambiaba para salir y antes de poder terminar de vestirme rompía en llanto y me sacaba todo, no quería saber nada con rodearme de gente, con ruidos fuertes, o tener que fingir estar bien.
Solo conmigo estaba cómoda, de alguna manera...
Pero un día note que esa no era forma de vivir, y me dispuse a demostrarle a el, que disfrutaba de verme tan mal, que conmigo no podía, que al final, ganaba yo.
Y así fue, ese día me arme de fuerza y lo saque a pasear, le mostré lo mejor de mi. Y me fui, con algo de dignidad que reserve solo para mi.
Me fui, me levanté, sola. Y pude una y voy a poder mil. Aunque tarde meses en volverme a armar, voy a poder.
Es el reflejo de mi fuerza, esa que brilla en el peor de los momentos...
Me habían destruido de punta a punta. Había echo de mi un estropajo, algo descartable, me habían despojado de mi humanidad reduciéndome a objeto, un puto objeto animado. Un objeto, al cual llamaban cuando las cosas se tornaban apenas grises, solo para destruirme un poco más, para depositar sus demonios, efectuar una descarga de la podredumbre de su alma, de su esencia, de su moral. Hasta que puse alto. Me pare erguida y me dije a mi misma "-No me merezco esto"... Me bañé y me puse toda esa ropa la cual siempre me decía que no podía usar. "Que me iban a llenar de bardeadas, que no busque" me pinté, y en especial me pinté la jeta de rojo, así relucían mis dientes cuando mi sonrisa estallara en mi cara.
Me miro, hizo un gesto de desagrado y le sonríe. Le tire el primer disparo... Le dije que me lleve a pasear, a donde sea. Lo convencí y esta foto me la saco el. Hace casi un año...
Estaba hecha mierda. ¿Sabes cuanto dolor puedo ver yo ahí? De verdad, estaba destruida. Había reemplazado la sangre por lágrimas, y me iba con cada rechazo, con cada vez que me trataba como una tontita que tenía que entender que el amor (¿Amor?) No nos daba de comer. Que era (soy) una pendeja, que la vida no era así de fácil. Que no podías hacer lo que querías bien, lamentablemente había que conformarse con hacerlo por izquierda.
Me dió un lugar que obviamente me saco, cuando le movieron dos o tres billetes. Y lloré, llore un montón. Grité, me pase noches sin dormir preguntándole ¿Por que? Si yo no lo busque, yo no moví un dedo para estar ahí, pero sin embargo ahí me encontraba, llorando, pidiendo "por favor, no me lastimes"
Meses pase sin comer, me metía la comida a la boca y peleaba unos cuantos minutos hasta conseguir tragar un bocado. No quería ir a ningún lado sino tenía que ver con estar con el. No tenía energía, no me concentraba, me descuide. Muchas veces trate de levantarme, me cambiaba para salir y antes de poder terminar de vestirme rompía en llanto y me sacaba todo, no quería saber nada con rodearme de gente, con ruidos fuertes, o tener que fingir estar bien.
Solo conmigo estaba cómoda, de alguna manera...
Pero un día note que esa no era forma de vivir, y me dispuse a demostrarle a el, que disfrutaba de verme tan mal, que conmigo no podía, que al final, ganaba yo.
Y así fue, ese día me arme de fuerza y lo saque a pasear, le mostré lo mejor de mi. Y me fui, con algo de dignidad que reserve solo para mi.
Me fui, me levanté, sola. Y pude una y voy a poder mil. Aunque tarde meses en volverme a armar, voy a poder.
domingo, 1 de mayo de 2016
La locación de mi corazón.
Un día, un miércoles que parecía de lo más común, me rompiste el corazón en mil pedazos. Jamás alguien había logrado hacerme tanto daño... Salí, desesperada de mi casa, apretando los dientes, sintiendo literalmente que el corazón se me quería salir...
Mientras viajaba a tu encuentro, me dijiste que habías tenido que bloquearme del facebook. Creiste que mi enojo o dolor fue por mi adicción a la aplicación. La realidad, es que donde vos veías algo sin importancia, yo veía como cuidabas a otra mujer teniendo que hacerme mucho daño a mi. Yo veia que me hacias a un costado y me negabas. Veía minimizada toda mi existencia, me veía reducida a la nada. En ese momento sentí que mi corazón se quebraba, realmente, era sentir que se rompía.. Quería que pares.
Y entonces llegué, y te rogué por Dios, una oportunidad y me la negaste.
Me diste migajas: me dejaste seguir a tu lado teniendo que aceptar las condiciones...
Los días pasaron, te distanciaste.
Me hacías sentir mucho dolor, pero verte, verte era olvidar totalmente que alguna vez algo había estado mal. Yo te amo... Eso restauraba mi corazón, lo hacia crecer y volverse fuerte.
Sentí la peor tristeza de mi vida, la más atemorizante, creí que iba a devorarme...
Llore a los gritos, pedí por vos. Y no estuviste.
Te perdone mil ausencias y descuidos. Las faltas a tus promesas. Perdone todo daño y te justifique... Mientras me dejaba morir.
El viernes que fui a tu casa, te extrañaba como pocas veces lo había hecho.
Llegaste, y fue lo más hermoso que pudo pasarme. Me sentí realmente feliz...
Mi corazón comenzó a danzar, fuerte, a saltar y quien pudiera negarlo, hasta quizo poguear de alegría.
Nos fundimos en un abrazo, te llene de besos, mientras te admiraba... Tan bello, tan perfecto. El amor de mi vida...
Ante la despedida decidimos terminarlo todo, el llanto se apoderó de mí, me tiro ayer a las 18hs en mi sillón... No puedo levantarme. Siento puntadas en mi corazón, no quiero comer, no quiero nada. Siento que me duele el corazón... Sólo puedo extrañarte y repasar nuestra historia de principio a fin una y otra vez.
Estoy tan enamorada de vos... Que no daría yo porque vuelvas a mis brazos y que quedes conmigo... Solo así, con mi corazón partido en tajos, supe dónde podría hallarlo. Para protegerlo, para no dejarlo ir con nadie más.
Supe la locación de mi corazón, para ya no dejar que nadie más pueda apuntarme allí. Nadie más lo lastimaría después de vos, ya nadie más lo hallaría. Nunca más.
Mientras viajaba a tu encuentro, me dijiste que habías tenido que bloquearme del facebook. Creiste que mi enojo o dolor fue por mi adicción a la aplicación. La realidad, es que donde vos veías algo sin importancia, yo veía como cuidabas a otra mujer teniendo que hacerme mucho daño a mi. Yo veia que me hacias a un costado y me negabas. Veía minimizada toda mi existencia, me veía reducida a la nada. En ese momento sentí que mi corazón se quebraba, realmente, era sentir que se rompía.. Quería que pares.
Y entonces llegué, y te rogué por Dios, una oportunidad y me la negaste.
Me diste migajas: me dejaste seguir a tu lado teniendo que aceptar las condiciones...
Los días pasaron, te distanciaste.
Me hacías sentir mucho dolor, pero verte, verte era olvidar totalmente que alguna vez algo había estado mal. Yo te amo... Eso restauraba mi corazón, lo hacia crecer y volverse fuerte.
Sentí la peor tristeza de mi vida, la más atemorizante, creí que iba a devorarme...
Llore a los gritos, pedí por vos. Y no estuviste.
Te perdone mil ausencias y descuidos. Las faltas a tus promesas. Perdone todo daño y te justifique... Mientras me dejaba morir.
El viernes que fui a tu casa, te extrañaba como pocas veces lo había hecho.
Llegaste, y fue lo más hermoso que pudo pasarme. Me sentí realmente feliz...
Mi corazón comenzó a danzar, fuerte, a saltar y quien pudiera negarlo, hasta quizo poguear de alegría.
Nos fundimos en un abrazo, te llene de besos, mientras te admiraba... Tan bello, tan perfecto. El amor de mi vida...
Ante la despedida decidimos terminarlo todo, el llanto se apoderó de mí, me tiro ayer a las 18hs en mi sillón... No puedo levantarme. Siento puntadas en mi corazón, no quiero comer, no quiero nada. Siento que me duele el corazón... Sólo puedo extrañarte y repasar nuestra historia de principio a fin una y otra vez.
Estoy tan enamorada de vos... Que no daría yo porque vuelvas a mis brazos y que quedes conmigo... Solo así, con mi corazón partido en tajos, supe dónde podría hallarlo. Para protegerlo, para no dejarlo ir con nadie más.
Supe la locación de mi corazón, para ya no dejar que nadie más pueda apuntarme allí. Nadie más lo lastimaría después de vos, ya nadie más lo hallaría. Nunca más.
sábado, 30 de abril de 2016
Desde tu casa
Hoy decidimos decirnos chau.
No por propia elección, por necesidad.
Decidiste intentarlo con alguien mas, mi corazón se rompió, pero hoy, al fin hoy, mi razón venció. Y comprendí, que no tiene caso seguir estorbándote en el camino. No merezco nada de vos, y no lo voy a obtener.
Te amo mi amor, por siempre tuyo mi corazón.
No por propia elección, por necesidad.
Decidiste intentarlo con alguien mas, mi corazón se rompió, pero hoy, al fin hoy, mi razón venció. Y comprendí, que no tiene caso seguir estorbándote en el camino. No merezco nada de vos, y no lo voy a obtener.
Te amo mi amor, por siempre tuyo mi corazón.
viernes, 22 de abril de 2016
Lucho con este envase y un corazon que se sale por seguir
Ey amor, a donde quiera que vallas te seguira mi corazon
Ey amor, no dejes nunca de cuidarte y de ser feliz. Esa es la paz de mi amor que no dejara de latir.
Amor, donde quiera que vayas, te llevaras una parte de mi, en tu interior...
Hasta siempre amor. Mi gran y único amor.
Ey amor, no dejes nunca de cuidarte y de ser feliz. Esa es la paz de mi amor que no dejara de latir.
Amor, donde quiera que vayas, te llevaras una parte de mi, en tu interior...
Hasta siempre amor. Mi gran y único amor.
miércoles, 20 de abril de 2016
No habría sentido tristeza tal, sin haberme atrevido a amar. Y es que el contraste me esperaba ahí, era el riesgo. Fuera de mi zona de confort te encontré a vos, tan bello, tan perfecto. De rostro cansado y con las mañas duras de roer.... Te encontré y hoy sería imposible dejarte ir. Te necesito... Simplemente no podría alejarme por propia voluntad de vos. De el punto geográfico cambiante donde late todo el amor que sabes brindarme...
Mi alma arde en llamas, siento el más desgarrador dolor. Y lloro, cuando me distraigo y pierdo la concentración sin más las lágrimas comienzan a brotar. Y no quiero nada, nada más que alimentar mi paz con esperanza de algún día poder llegar a vos.
Mi alma arde en llamas, siento el más desgarrador dolor. Y lloro, cuando me distraigo y pierdo la concentración sin más las lágrimas comienzan a brotar. Y no quiero nada, nada más que alimentar mi paz con esperanza de algún día poder llegar a vos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)