Cómo un golpe seco. Así se sintió. Un golpe seco, en la nuca. De los que te dejan un zumbido en los oídos, atinas a decir "Aaaaaah" pero en realidad el dolor no lo sentís, es más la impresión, la noción de que fue grave, que podés estar lastimado... Aflojas, te aflojas todo. Y tú mente se pone en blanco, no entendés mucho. Solo un ¿Por que? ¿Por que no me fui, no me corrí, no hice algo diferente? ¿Me lo merecía? Se que me va a doler mucho mañana, o en un rato...
Así mismo.
En mi pecho colisionaron el amor, la esperanza y las ilusiones que sembraste y ahora, ahora hay un agujero negro que se come todo, me come a mi... Viene a hacer una residencia por un tiempito, me avisó, apenas sentí que estaba ahí.
Mis tripas me reclaman el intento de comer un pequeño sandwich anoche, se enojan, elevan su temperatura y no paran de moverse, parece que hierven. Y le mandan la señal a mi cabeza de que por ahí, está todo mal. Entonces está me castiga, comienza a doler, me duele entre los ojos, arriba de la nariz y me dificulta ver.
Mi estómago me advierte con náuseas matutinas que el tampoco piensa laburar...
Y yo me quedo quieta... Respiro, despacito, para no arruinarlo más.
Me empiezo a hablar... Me reto, me digo que me pasa porque el amor no es así, no es fácil, nadie quiere hacerme feliz. Quizá no lo merezca, o capaz mi otra mitad era tan autodestructiva, como yo, y ya se mató.
Que deje de ser tan inocente, y tan terca, que capaz, la vida iba para el lado donde iban todos...
Siempre dije que ninguna desilusión me iba a reducir a un ser incapaz de brindar calor, amor, contención. Hoy siento que no fue mi voluntad. Se me impuso, mi ser completo dijo hasta acá... Mi psique se cansó, se tomó el palo, mi mente y mi capacidad de comprender lo que pasa a mi alrededor ahora son un puré, aguado... Entonces paso a dolerme el cuerpo, a sudarme las manos... Instintivamente me quedo acostada, algo primitivo que me habita me susurra que mejor me cuide, me proteja, me quede ahí. Mi cuerpo no está para sentir nada más...
Sin permiso las lágrimas se escapan, y son felices, estallan en mi rostro y dejan su cadáver en mi remera, y yo me siento vacía, totalmente, no me inmutó. Muero acá
No hay comentarios.:
Publicar un comentario