Un día, un miércoles que parecía de lo más común, me rompiste el corazón en mil pedazos. Jamás alguien había logrado hacerme tanto daño... Salí, desesperada de mi casa, apretando los dientes, sintiendo literalmente que el corazón se me quería salir...
Mientras viajaba a tu encuentro, me dijiste que habías tenido que bloquearme del facebook. Creiste que mi enojo o dolor fue por mi adicción a la aplicación. La realidad, es que donde vos veías algo sin importancia, yo veía como cuidabas a otra mujer teniendo que hacerme mucho daño a mi. Yo veia que me hacias a un costado y me negabas. Veía minimizada toda mi existencia, me veía reducida a la nada. En ese momento sentí que mi corazón se quebraba, realmente, era sentir que se rompía.. Quería que pares.
Y entonces llegué, y te rogué por Dios, una oportunidad y me la negaste.
Me diste migajas: me dejaste seguir a tu lado teniendo que aceptar las condiciones...
Los días pasaron, te distanciaste.
Me hacías sentir mucho dolor, pero verte, verte era olvidar totalmente que alguna vez algo había estado mal. Yo te amo... Eso restauraba mi corazón, lo hacia crecer y volverse fuerte.
Sentí la peor tristeza de mi vida, la más atemorizante, creí que iba a devorarme...
Llore a los gritos, pedí por vos. Y no estuviste.
Te perdone mil ausencias y descuidos. Las faltas a tus promesas. Perdone todo daño y te justifique... Mientras me dejaba morir.
El viernes que fui a tu casa, te extrañaba como pocas veces lo había hecho.
Llegaste, y fue lo más hermoso que pudo pasarme. Me sentí realmente feliz...
Mi corazón comenzó a danzar, fuerte, a saltar y quien pudiera negarlo, hasta quizo poguear de alegría.
Nos fundimos en un abrazo, te llene de besos, mientras te admiraba... Tan bello, tan perfecto. El amor de mi vida...
Ante la despedida decidimos terminarlo todo, el llanto se apoderó de mí, me tiro ayer a las 18hs en mi sillón... No puedo levantarme. Siento puntadas en mi corazón, no quiero comer, no quiero nada. Siento que me duele el corazón... Sólo puedo extrañarte y repasar nuestra historia de principio a fin una y otra vez.
Estoy tan enamorada de vos... Que no daría yo porque vuelvas a mis brazos y que quedes conmigo... Solo así, con mi corazón partido en tajos, supe dónde podría hallarlo. Para protegerlo, para no dejarlo ir con nadie más.
Supe la locación de mi corazón, para ya no dejar que nadie más pueda apuntarme allí. Nadie más lo lastimaría después de vos, ya nadie más lo hallaría. Nunca más.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario