sábado, 30 de abril de 2016

Hace tan sólo unas horas me alejé de cuerpo y te extraño. No paro de llorar... En tus brazos fui la mujer más feliz del mundo y no dejó de pensar en cada día, en cada minuto, que pasamos juntos.
Cuanto anhelo tu cercanía. Dios... Te necesito.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario